El jabón se obtiene mediante un proceso de saponificación, reacción que produce un álcali sobre una grasa convirtiéndola en un producto que tiene la propiedad de emulsionar las grasas y los aceites, haciendo que se disuelvan en agua sustancias insolubles.
La fabricación de jabón es muy similar a la preparación de una mayonesa, donde es esencial guardar unas proporciones adecuadas y mezclar los ingredientes perfectamente a un ritmo constante, si no corremos el riesgo que al igual que la mayonesa pueda ?cortarse?.
Proporciones adecuadas:
3 partes de aceite vegetal.
3 partes de agua.
1/2 parte. de sosa cáustica.
opcional: Aditivos como la glicerina, oleína (1 cucharada).
Fragancias, colorantes.


Siempre debemos batir en la misma dirección durante 30 a 40 minutos aproximadamente, hasta conseguir una consistencia densa en la que quede la huella hecha con el dedo durante unos instantes.



En la elaboración de este tipo de jabones recomendamos hacer cantidades de jabón suficientes para varias pastillas, podemos utilizar moldes de gran tamaño y una vez desmoldado el jabón, cortarlo en pastillas y guardarlas individualmente, envolviéndolas en un papel de repostería para que se conserve en perfectas condiciones.
iba a hacer um comentario gracioso sobre como lo hacen los alemanes pero pensandolo bien no lo voy a hacer
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